Cuando una persona enfrenta un conflicto familiar, no necesita solo respuestas legales: necesita claridad, contención y una estrategia seria para avanzar. Por eso, acompaño a personas y familias en momentos difíciles, entregando orientación jurídica cercana, preparación rigurosa y una defensa firme, comprometida con proteger sus derechos, su tranquilidad y aquello que realmente importa.
Cuando una persona llega a consultar con una abogada de familia, muchas veces no llega solo con una duda legal. Llega con preocupación, incertidumbre y la necesidad de tomar decisiones importantes. Mi trabajo es escuchar, ordenar el problema y construir una estrategia jurídica clara, seria y humana.
Mi trayectoria profesional se ha construido desde la experiencia, la formación constante y el contacto directo con personas que atraviesan conflictos profundamente humanos. Desde mis primeros años de ejercicio entendí que el Derecho no puede ejercerse de manera distante, especialmente cuando se trata de materias de familia, donde cada decisión puede impactar la vida de padres, madres, hijos, niños, niñas y adolescentes.
Con el tiempo, fui orientando mi trabajo hacia el Derecho de Familia, área en la que he desarrollado una práctica enfocada en la protección de derechos, la resolución de conflictos y el acompañamiento jurídico de personas que enfrentan procesos sensibles como divorcios, pensiones de alimentos, cuidado personal, relación directa y regular, violencia intrafamiliar, medidas de protección, compensación económica, bienes familiares, filiación y autorizaciones judiciales.
Mi formación ha sido una parte esencial de este camino. Cuento con estudios especializados en Derecho Procesal de Familia, formación que me ha permitido fortalecer mi comprensión de los procedimientos ante los Tribunales de Familia y abordar cada causa con mayor rigor técnico y estratégico.
Además, me formé en Mediación Familiar, adquiriendo herramientas en comunicación, conflicto, derecho de familia, proceso de mediación familiar y práctica con casos reales. Esta preparación ha sido fundamental para comprender que no todos los conflictos familiares deben abordarse únicamente desde la confrontación, sino también desde la posibilidad de construir acuerdos responsables, claros y sostenibles cuando ello resulta conveniente para las partes y para el bienestar familiar.
También he complementado mi preparación con estudios en Derecho Penal, área especialmente relevante cuando los conflictos familiares se relacionan con violencia, amenazas, vulneraciones de derechos, medidas cautelares o situaciones que requieren una mirada jurídica más amplia. Mi Diplomado en Derecho Penal contempló 240 horas de estudio y abordó materias como eximentes de responsabilidad penal, intervención criminal, principios del Derecho Penal y desafíos actuales de la imputación.
Asimismo, cuento con formación en Insolvencia y Reemprendimiento, lo que me permite incorporar una perspectiva más completa cuando los conflictos jurídicos se vinculan con deudas, patrimonio, bienes, dificultades económicas o reorganización financiera.
A esta trayectoria se suma mi rol como mediadora familiar, martillera judicial y presidenta de Fundación Ynes “Ya No Están Solos”, labor que refleja mi compromiso con una forma de ejercer el Derecho que no se limita al expediente, sino que busca orientar, acompañar y entregar respuestas reales a personas que muchas veces llegan en momentos de incertidumbre.
Mi camino profesional ha estado marcado por una convicción: una buena abogada debe saber escuchar, analizar, anticipar escenarios y defender con firmeza, pero también debe ser capaz de explicar con claridad, contener cuando es necesario y actuar siempre con responsabilidad frente a la historia de vida que hay detrás de cada caso.
Especialización Profesional: Un Camino de Formación Continua
Mi especialización profesional es una combinación de formación continua y experiencia práctica. Como abogada, me especializo en Derecho de Familia, pero también abordo áreas clave como insolvencia, laboral y civil. Esta diversidad de áreas no es casualidad, sino una forma de comprender que los problemas familiares no son aislados y pueden estar profundamente conectados con otros aspectos de la vida. La interconexión de estos temas me permite ofrecer un enfoque integral y personalizado a cada uno de mis clientes, atendiendo tanto sus necesidades legales como sus necesidades emocionales y sociales.
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
Universidad de Valparaíso / CFT UV
Universidad de los Andes
Universidad del Desarrollo
Además de mi labor profesional, soy Directora de Fundación Ynes (Ya no están solos), una organización que tiene como misión apoyar a niños, niñas y adolescentes que han sido vulnerados en sus derechos. Esta fundación fue fundada por Edison Gallardo, autor del libro Mi infierno en el Sename, quien, a través de su valioso testimonio, ha impulsado una causa noble y urgente: defender a los más pequeños, proteger su bienestar emocional y ofrecerles una nueva oportunidad de vida.
Como Directora de Fundación Ynes, me dedico a garantizar que cada niño y adolescente tenga acceso al apoyo necesario en áreas emocionales, legales y psicológicas. Junto a un equipo comprometido, trabajamos cada día para dar voz a aquellos que no han sido escuchados, mientras promovemos una sociedad más solidaria, consciente y justa para todos.